Según el informe “Habilidades en auge 2026” de LinkedIn, a medida que la IA se vuelve más rápida, económica y segura al escribir, analizar y generar diapositivas, los empleadores están pagando un precio extra por aquello que no puede simular: el criterio y la comunicación.
Si bien la IA ahora puede crear una presentación estratégica en cuatro minutos, todavía no puede lograr que ocho ejecutivos reunidos en una sala se pongan de acuerdo.
Esa brecha se está convirtiendo en lo más valioso del mercado laboral.
La capacidad de sopesar las ventajas y desventajas, interpretar el ambiente y motivar a las personas a tomar una decisión se ha vuelto un gran tema. El Foro Económico Mundial ha denominado a esta habilidad, ahora escasa, ” trabajo de juicio “: decidir qué se considera “bueno” en un contexto determinado cuando la máquina solo puede indicar lo probable.
Para los líderes empresariales, esto no es una tendencia abstracta del mercado laboral. Es su servicio principal, revalorizado.
Porque esto es lo que la IA ha hecho silenciosamente: ha convertido el resultado en un producto básico. Cualquiera puede generar ahora un lienzo, un análisis de la competencia, una agenda para un taller o un resumen conciso.
El filósofo chileno Carlos Peña, a propósito de la re valorización de las humanidades, ha planteado una buena forma de recuperar el sentido de la reflexión y la necesaria capacidad humana para tomar decisiones. En síntesis, plantea que la tecnología nos indica de qué somos capaces de crear y solventar para nuestra vida moderna, mientras que la ética y la reflexión humana nos permite determinar para qué sirve ese progreso.
El Foro Económico Mundial señala una paradoja: la misma IA que otorga valor al juicio está erosionando silenciosamente las formas en que las personas solían desarrollarlo. Cuando la máquina realiza el primer borrador del pensamiento, desaparecen las prácticas que antes agudizaban la intuición.
Esto significa que los facilitadores que *deliberadamente* entrenan esta habilidad, en lugar de dejar que se atrofie, serán muy difíciles de reemplazar.
