La estamos agotando con nuestra obsesión por el ritmo rápido y la ultra cantidad de todo. Buscábamos visibilidad para contarle al mundo quienes somos y compartir lo que hacemos. Lo cierto es que se tornó demasiado importante y empezó a copar muchas horas al día pegados en el celular y el algoritmo.
“Hay que tomar en serio la burbuja en la que vivimos”. @leonardomaldonadof
La gente está cansada de sentirse espectadora. Rogamos por atencionalidad y formar parte de un mundo social que se supone es nuestro. Sucede que cuesta mucho y empezamos a darnos cuenta que nadie nos ve, o pocos o a pocos. Las redes sociales fueron nuestras, hablamos con nuestros compañeros de curso hasta que nos cayeron mal de nuevo, pero muchos seguimos en el intento de que alguien nos viera. Luego las corporaciones nos quitaron mucho alcance con sus enormes campañas paid media, la ecuación empezó a quitarle espacio al contenido hasta que ahora el algoritmo aparece como golpe final.
La crisis más profunda que vive la humanidad no es política ni económica, es la pérdida de nuestra capacidad de entender el mundo que habitamos. @yolyromeroyr
La I.A. ha puesto en duda la verdad. Nos preguntamos si lograremos escapar. El contenido sintético parece una invasión que captura toda nuestra atención. El algoritmo está gobernando nuestros gustos, los hace propios y nos quita una visión más real, incluso más significativa de lo que entendemos por realidad, o tendencia o dato concreto sobre algo.
Nos gustaría contribuir a un relato de realidad que esté dictado, filmado, fotografiado, registrado por una comunidad de personas agrupadas en microcomunidades a las que le interesa por ejemplo compartir hábitos de convivencia y equilibrar el bien común. El algoritmo y la tecnología son herramientas que nos sirven a ese propósito pero no pueden definir la versión que queremos de la verdad.
El futuro de la verdad está en juego.
